En 2025 tuve el honor de recibir la distinción al Mérito a la Innovación durante la celebración del Día de la Provincia de Castellón. Fue un reconocimiento que me hizo especial ilusión y que, inevitablemente, me llevó a pensar de nuevo en el porqué de mi trabajo. Para mí, innovar va mucho más allá de descubrir nuevas técnicas o incorporar los últimos avances. Innovar es atreverse a mirar los problemas desde otro punto de vista. Es no conformarse cuando una respuesta no funciona y seguir buscando. En mi caso, esa forma de entender la innovación está profundamente ligada a la medicina reproductiva de alta complejidad.

 

 

A lo largo de todos estos años, he aprendido que no existen soluciones predefinidas ni respuestas únicas. Cada paciente llega con una historia, unas circunstancias y unas dificultades diferentes. Por eso, detrás de cada caso hay que analizar, estudiar y, muchas veces, buscar un camino diferente. Para mí, ahí es donde está la verdadera innovación: en seguir avanzando para encontrar la respuesta más adecuada para cada paciente. Recibir este reconocimiento también me hizo pensar en todo lo que hay detrás del trabajo que realizo cada día junto a mi equipo en la clínica. Porque ningún logro se consigue en solitario. Cada avance, cada caso y cada nuevo reto forman parte de un trabajo compartido y de una forma de entender la medicina en la que seguimos haciéndonos preguntas y buscando nuevas respuestas.

 

 

Además, recibir este premio de la Diputación de Castellón tuvo para mí un significado muy especial. Nací en Peñíscola, un pueblo que forma parte de quién soy y que ha influido profundamente en mi manera de ser y de ver el mundo. Volver a mi tierra para recibir un reconocimiento como este hizo que el momento fuera todavía más emocionante.

 

 

El 26 de septiembre tuve la oportunidad de visitar Aín, en el interior de Castellón, donde recogí la distinción junto al resto de galardonados: Kiko García, reconocido con el Mérito Deportivo, y Eloy Moreno, con el Mérito de las Artes. Fue una velada muy especial, compartida con personas que también han dedicado su trayectoria a hacer las cosas de una manera diferente y a aportar nuestro propio valor a la sociedad.

 

 

Sin duda, fue una noche que no olvidaré. Un reconocimiento que recibo con mucho orgullo, pero también con la responsabilidad de seguir trabajando con una actitud de inconformismo. Porque, al final, innovar también significa eso: no dar nada por sentado, y seguir haciéndose preguntas.